jueves, 15 de septiembre de 2011

Paraíso.

La palabra paraíso viene del griego παράδεισος, para referirse al Jardín del Edén, que a su vez proviene del persa پرديس, que era un jardín amplio, bien cuidado y hermoso.
El Shambala es un reino mítico escondido en algún lugar más allá de las montañas nevadas del Himalaya para varias tradiciones religiosas.
"Shambala no es un lugar físico que podamos encontrar en la realidad. Sólo puedo decir que es una tierra pura, una tierra pura dentro del ámbito humano. Y a menos que uno tenga el mérito y la asociación kármica real, uno no puede realmente llegar allí.
Tenzin Gyatso (1935–), durante una iniciación kalachakra en 1985 en la ciudad de Bodhgaya."
En varias culturas se busca el paraíso como algo físico, como un lugar en la tierra. Para mí este paraíso está en nuestro interior. Es un estado mental, mediante la meditación diaria, la paz del ser, y la contemplación del alma llegamos con relativa facilidad a estos estados.
¿Quién no ha deseado alguna vez en su vida llegar a este “paraíso”?. Todo ser humano, que busque realmente con el corazón y el alma, tarde o temprano desea llegar a este lugar, ya sea físico o no.
El hombre de hoy, con tantas obligaciones, el trabajo, la familia, el escalar peldaños en la sociedad para tener más popularidad o poder, va perdiendo el contacto con lo divino.
Ese sentimiento de soledad abismal, de desorientación, el pensar que estamos fuera de lugar y tiempo, todo ello nos lanza a una búsqueda interior profunda. Nos lleva a llegar a lo más profundo de nosotros mismos.
Este contacto con nuestra alma es lo que nos guía al encuentro con lo divino. Si no llegamos antes a nosotros, no es posible llegar al paraíso.
Cualquier persona puede llegar, no piden iniciaciones imposibles, ni maestros que buscar en la cima de una montaña de acceso limitado. Puede llegar tu vecino, el panadero de mi barrio, y porque no, aquel hombre que se pasea cada día cerca de mi casa rodeado de perros y un carrito recogiendo chatarras para vivir. Aquí no hay visados ni puntos, todo lo que precisas está en ti, en tu interior y tu alma.

Miedo.

¿Qué es el miedo?. Es una emoción que se caracteriza por un sentimiento muy intenso y desagradable. A veces es provocado solo por la percepción de un peligro, no siempre real, presente o futuro, puede incluso a llegar a ser del pasado. Un instinto primario que deriva de la aversión natural al riesgo o amenaza. Se manifiesta tanto en animales como en el ser humano. La expresión límite del miedo es el terror. El ser humano teme a lo desconocido, a lo que pueda llegar a hacerle sombra. Sentimos amenaza cuando alguien capta más la atención que nosotros mismos. La sentimos también cuando estamos enamorados, tememos que nos hagan daño. Tememos lo desconocido, lo que nuestra mente no llega a comprender. Cuando tememos algo, le atacamos, lo destruimos, mejor eliminar lo que tememos, que entenderlo. El miedo es un bloqueo, solo daña a quien lo sufre, y si esta persona es de carácter fuerte, dañara también al sujeto que le da pavor.
I.



Me cansé.

Me cansé de esperar
Mientras mi ilusión moría
Sin parar de llorar
Afronté mi destino
Aceptando la realidad
Este es mi castigo
Vivir en soledad
Por amar sin medir
Entregar sin esperar
Desear con frenesí
Ocultando la realidad
Sin medir mi entrega
Y no paro de suplicar
Hasta secar mi alma
Por no aprender que amar
No es querer
A quien de ti se olvida.

Partida.

En un túnel oscuro
Cruzó por las sombras
El alma de un hombre
Dejándome sola.
Mi niñez e inocencia
Desaparecieron deprisa
Dando paso a la madurez
Que te devuelve a la vida.
Aun no comprendo
El motivo de tu ausencia,
Te busco en la noche
Pero siento tu carencia.
Aunque a veces te siento
Escondido entre las sombras
Y cuando te veo feliz
Y sonriendo
Ya no me siento sola.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Amor.

El amor nos lleva a veces por un camino duro,
Pedregoso o empinado,
Nos pone a prueba constantemente,
Nos aflige, nos enloquece.
A veces nos hace sufrir,
Incluso dudar,
Hasta puede hacernos poner a prueba
Al ser amado.
El verdadero amor está
Muy por encima de todo lo humano,
De celos y de pasiones,
De inseguridades y miedos.
El verdadero amor nos comunica
Con nuestra alma,
Con lo más profundo de nuestro ser,
Y nos acerca al amado.
El verdadero amor no necesita explicaciones,
Justificaciones ni pactos.
El verdadero amor es paciente
Por que comprende los conflictos del alma.
Su sufrimiento e inseguridad.
El verdadero amor es aquel
Que retomamos año tras año,
Sin que nos devore la incertidumbre.
El verdadero amor es por el cual nos sacrificamos,
Anteponiendo su felicidad a la nuestra,
Porque ahí es donde reside
Nuestra propia felicidad.
El verdadero amor nos trae al mundo
Una y mil veces
Nacemos y morimos sin descanso,
Dolor o desamparo,
Sin rencores pasados
Por la eternidad.
El verdadero amor nos conduce
Directamente al cielo,
Aunque pasemos temporadas en el infierno,
Y nos mate de soledad.
El verdadero amor es el paraíso,
Sin tiempo ni destino,
Sin rencores ni malentendidos,
Sin rabia ni maldad.
Por el verdadero amor
Subimos por montañas
Sin temer las subidas ni bajadas
Que nos acercan a la libertad.
Hay amores prohibidos,
Amores compulsivos
Que nos hablan de promesas
Eternas en la oscuridad.
Amores callados,
Amores devastadores,
Amores huracanados,
Amores prisioneros de nuestros miedos
Y de nuestra falta de claridad.
Amores intensos,
Que resisten al tiempo y a la tempestad.
Un amor que enloquece
Nos muestra la grandeza de la eternidad.

Primavera.

Bienvenida primavera;
Tú llenas el aire de alegría
De color mi tierra,
De flores con tu vida
De sol las calles
Juventud de niña.
Tu llegada es muy esperada
El frio siente envidia
Y en el corazón del hombre
Palpita la esperanza de un nuevo día.
Los días son más largos,
Saber que solo amor
Se respira en la vida…
Y mata poco a poco
Del invierno gris la agonía.
Gracias primavera
Por ser mía
Y sin pedir nada a cambio
Me regales tu vida.

Esperanza.

Una pequeña luz comenzó a brillar desde lo más profundo de su ser. ¿Sería la esperanza?. Se preguntó con voz temblorosa.
La esperanza es la semilla que echa raíces en las profundidades más recónditas del alma, crece con paciencia y amor.
Nos da fuerzas para luchar día a día contra viento y marea.
Esperanza, que nos descubre senderos ocultos entre la maleza, nos da fuerzas para superar nuestros propios miedos.
La esperanza es tener una fe absoluta en el devenir de la vida y sus lecciones.
Es la virtud que nos permite esperar con firmeza cuando todo parece imposible. No hay nada imposible, las limitaciones me las pongo yo sola, se decía a sí misma.
Una pequeña luz había anidado en su alma, ella sabía que esta luz jamás la abandonaría. Sabía sin dudarlo, que aunque la vida le dijera que se olvidara de todo, esta vez todo saldría como tenía que ser.
Su alma estaba rebosante de felicidad, por fin tenía una pequeña esperanza, por fin sabía que ocurriera lo que ocurriera, todo acabaría bien.
Se sentía alegre, feliz, llena, pasaría algo, bueno o malo, eso es lo de menos en estos casos, se decía, pero algo ocurrirá por fin.
Ya poco importaban sus problemas, su desesperación, su soledad abismal. Su alma estaba plácida, vibraba al son de una canción inaudible, volaba tan alto como un águila, y esas alas que ahora se batían en el cielo estrellado de la noche eterna, jamás dejarían de hacerlo.
I.