Si nos paramos a observar en nuestro entorno, nuestros amigos, hermanos e hijos. La televisión, las revistas, la sociedad entera nos grita el ejemplo a seguir. Una sociedad sin ética o moral, escasa de valores humanos, donde la incultura, la grosería, la mentira y el poder son nuestro único fin. Se premia la chabacanería y el insulto, es la razón de ser de todo joven. Sabemos el nombre y situación actual de la ex mujer del torero-cantante-actor, pero ignoramos quien fue Paracelso.
Aquí en el sur conocemos una generación entera de chicos y chicas de edades entre 15 y 26 años que rozan el analfabetismo, gracias a las reformas educativas.
A lo largo de la historia, las religiones monoteístas nos han enseñado a no pensar por nosotros mismos, a no buscar, simplemente si algo bueno ocurre es gracias a Dios, y si algo malo nos ocurre es o un castigo divino, o el demonio andaba por detrás.
Y si todo esto fuera poco, nos enfrentamos a una crisis económica general, gracias a la necesidad de llenar huecos en nuestra alma a base de consumismo sin más objetivo que tener un coche más potente que fulanito, o un chalet más grande que el de zutanita.
Cuando alguien con una amplia preparación, pero sin padrinos, se presenta a un empleo, encontrará sin duda alguna las puertas cerradas. Se premia el peloteo, no tener y usar el cerebro. Y eso sin irnos a lugares mucho más desfavorecidos que el nuestro. ¿Cómo puede ser que en tal revista entreviste a cierto señor, actor, y este diga con una amplia sonrisa de satisfacción, que con un tercio de sus posesiones acabaría con el hambre en el tercer mundo?.
Algunas personas llevamos tiempo notando un cambio espiritual y energético, un cambio vibracional a gran escala. Tengo la firme convicción que el ser humano está totalmente deshumanizado, carece de ética y valores familiares, sufrimos de envidia, egoísmo y egocentrismo, una verdadera pena.
Al hablar de espiritualidad no me refiero a religión, estoy totalmente en desacuerdo de los dogmas, de las jerarquías y demás. Dios está en mi interior no en una piedra o en una estatua.
Cuando hablo del desapego espiritual del ser humano me refiero a que en los últimos tiempos hemos cambiado a Dios por el dinero, por el poder y la fama, merecida o no.
Creo que sería una buena idea que empezáramos todos a buscar nuestra felicidad, nuestra satisfacción, siempre desde nuestra alma, desde lo más profundo de nuestro ser. Debemos reconectar con esa energía única que algunos llaman Dios, otros Cosmos.
Debemos volver a conectar con nosotros mismos, analizar nuestras vidas, ver que es lo que realmente nos causa angustia, el porque de nuestro dolor. El porque de nuestra inmensa soledad.
El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir.
Albert Einstein.
Estoy convencido de que en un principio Dios hizo un mundo distinto para cada hombre, y que es en ese mundo, que está dentro de nosotros mismos, donde deberíamos intentar vivir.
Oscar Wilde.
Sólo conozco dos tipos de personas razonables: las que aman a Dios de todo corazón porque le conocen, y las que le buscan de todo corazón porque no le conocen.
Blaise Pascal.
Cuando todos te abandonan, Dios se queda contigo
Mahatma Gandhi.
I.

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